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Atención en medio abierto con personas sin hogar en Bilbao
La asociación Bizitegi nació en el año 1980 en el ba- modelos de intervención homogéneos, el trabajo de
rrio bilbaíno de Otxarkoaga con la convicción de que acompañamiento implica mirar a cada persona con
una sociedad más justa e inclusiva era posible y nece- sus diferencias y potencialidades, liberándonos de la
saria. Desde sus inicios el trabajo con personas que obligación de etiquetar y clasificar en perfiles y diag-
sufren o han sufrido problemas de salud mental gra- nósticos. Desde el equipo de calle intentamos tener
ve (PSMG) ha sido un parte central del trabajo realiza- esto presente para hacer frente a las inercias inter-
do por la asociación ya que trabajar por una sociedad nas que nos precipitan a realizar juicios apresurados
sin exclusión social pasa necesariamente por traba- y a clasificar en base a estereotipos y juicios previos,
jar la salud mental de las personas excluidas. que nos pueden llevar a intervenciones e itinerarios
rígidos, estandarizados y/o poco adaptados a la per-
Desde su creación, la necesidad de entender y no sona. A pesar de ello, muchas veces no lo consegui-
solo de atender la exclusión social, ha hecho que la mos.
reflexión y la creación de nuevos programas de in-
tervención haya sido una constante en la vida de la El equipo de calle trabaja con personas en situación
asociación. En el marco de este modelo de trabajo, de sin hogar, pero dentro de las diferentes situacio-
en el año 1999 Bizitegi pone en marcha lo que hoy nes de sinhogarismo no trabajamos con todas ellas.
en día conocemos como el equipo de intervención Desde FEANTSA (Federación Europea de Organizacio-
en medio abierto con mujeres, hombres y personas nes Nacionales que trabajan con Personas sin Hogar)
no binarias en situación de sin techo y vivienda in- en el año 2005 se desarrolló una tipología llamada
adecuada de la ciudad de Bilbao, al que de ahora en ETHOS (European Typology on Homelessnes) que
adelante nos referiremos como equipo de calle. La permite entender de forma más precisa las diferen-
necesidad de trabajar de manera específica con las tes situaciones que sufren las personas en situación
personas en situación de sin hogar hizo que desde de sin hogar, y que ayuda a visibilizar realidades que
Bizitegi se apostará por un modelo de intervención hasta ahora permanecían ocultas, como la de todas
diferente e innovador, un modelo que pretendía ser aquellas mujeres que por no estar en situación de
referencia para las personas en situación de sin ho- calle sino de vivienda insegura no eran categorizadas
gar y los recursos que, de manera incipiente, comen- como personas en situación de sin hogar. Nos ayuda
zaban a trabajar con ellas. a entender que carecer de un hogar no es solo no
disponer de un techo y cuatro paredes sino una mez-
Más de veinte años después, lo que empezó siendo cla de carencias materiales, sociales y personales.
una única persona recorriendo las calles de Bilbao, es
hoy en día un equipo de cinco hombres y dos mujeres Nosotras trabajamos únicamente con dos de las ca-
con una estructura de trabajo cada vez más profesio- tegorías que se describen en este cuadro, situación
nal y con la firme convicción de que el modelo que de calle y vivienda inadecuada. Esto supone que la
se puso en marcha hace veinte años sigue teniendo mayoría de nuestro tiempo lo dedicamos a estar con
validez. Un modelo centrado en la persona y en el personas que se encuentran en espacios públicos o
que la recuperación del deseo por transitar hacia un medio abierto. Existe por lo tanto una diferencia sus-
concepto propio de vida buena guíe una intervención tancial con el resto de recursos que atienden a perso-
que respete el ritmo y diversidad de cada una. nas en situación de sin hogar, ya que somos nosotras
las que nos acercamos a la persona y nos metemos
En este contexto, entendemos tanto la salud mental en su espacio y no la persona a nosotros, como es lo
y la exclusión social como una construcción social habitual. Este es un concepto importante para acer-
cambiante en el tiempo y en el espacio en función de carnos al trabajo que realizamos con personas que
factores económicos, culturales, sociales y políticos. sufren problemas de salud mental grave y que por
Lo que en el siglo XIX se consideraba un problema de su enfermedad, y las otras múltiples vulnerabilidades
salud mental hoy en día puede que no siga conside- que les atraviesan, no pueden adaptarse a las nor-
rándose de la misma manera y lo que supone estar mas y requisitos de los recursos existentes y, por lo
excluido en un continente no tiene por qué significar tanto, no pueden acceder a ellos.
lo mismo en el otro lado del mundo. Sin embargo,
Cuando algo no encaja dentro de nuestro modelo de EL MEDIO ABIERTO: Un espacio propicio para el tra-
normalidad tendemos a despreciarlo y rechazarlo. bajo con personas en situación de sin hogar con pro-
Superar este rechazo “si esto es lo que se desea, exi- blemas de salud mental.
ge apostar por la compasión en su forma productiva,
recordando a Stefan Zweig. La compasión no es sólo El medio abierto ofrece la oportunidad de relacio-
el juego de la toma y daca, sino sobre todo el recono- narnos con personas en situación de calle con pro-
cimiento de que el otro es un igual, con el que existe blemas de salud mental grave sin tratamiento y en
un vínculo que precede a cualquier pacto.” (Cortina, muchos casos sin un diagnóstico ni conciencia de
2014) enfermedad.
El sinhogarismo, que seguramente conforma la for- Nos obliga a ser menos normativos, si queremos
ma más cruda de exclusión social, “se puede descri- generar una relación con la persona para que nos
bir como un continuo de procesos y situaciones que acepte en su espacio y nos permita acompañarle.
bien merecen ser diferenciados al objeto de ofrecer La intervención en medio abierto nos permite y nos
respuestas cada vez más adecuadas y efectivas. La obliga a enfrentar y manejar conductas y situaciones
especificación y caracterización de esas diferentes que en otros recursos de intervención con personas
situaciones es condición necesaria para que el sin- en situación de sin hogar serían intolerables. Los al-
hogarismo de un único rostro dé lugar a una nue- bergues y centros de día son espacios donde la con-
va óptica que refleje sus múltiples caras” (Cabrera vivencia con otras personas es casi obligatoria y don-
Y Rubio, 2008). Por mucho que intentemos aplicar de existen pocos espacios de privacidad. Conductas
98 Rehabilitación Psicosocial - Volumen 18 nº 2 - Julio-Diciembre 2022

