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Corominas Sin embargo, hay motivos para pensar que esto
tampoco ha de durar demasiado: en el año 2006, la
posibilidades y esfuerzos. La esperanza es capaz, Asamblea General de la Organización de las Naciones
sobre todo, de romper o disolver cada una de esas Unidas (ONU) aprueba la Convención internacional de
barreras provocadas por las emociones y conceptos derechos de las personas con discapacidad (CDPD).
tóxicos que todos hemos absorbido y desarrollado, en España es de las primeras en ratificarla, en el año
mayor o menor medida, desde que pensamos por 2007, convirtiéndola en parte de nuestro ordenamiento
primera vez que lo que nos ocurre puede tener algo jurídico, con rango superior al del resto de la legislación
que ver con la locura o eso que llaman enfermedades sobre cuestiones relacionadas.
mentales. Luego vienen una o varias etiquetas
diagnósticas, generalmente saturadas de La CDPD recuerda que la discapacidad no se debe
connotaciones negativas, que arrastran una enorme tanto a una carencia o deterioro propios de la persona
carga de imágenes erróneas, confusiones de términos que lo padece, cuanto a factores relacionados con
y conceptos, prejuicios y discriminaciones a todos los actitudes o circunstancias de su entorno y, sobre todo,
niveles. Todo ello, producto de la enorme ignorancia establece normas para evitar la discriminación debida a
sobre la realidad de nuestras experiencias que suelen estas dificultades personales. Esta regulación, claro, es
tener quienes no las han vivido, por muy cerca que especialmente necesaria en los casos de discapacidad
hayan estado de nosotros antes, durante o después de psicosocial (como denomina la Convención a la
que ocurran. derivada del sufrimiento psíquico extremo y de su
catalogación), en el que la discriminación social lleva a
La eficiencia de la visión del Recovery se debe a la excluir, en todos los ámbitos, a quienes por su
concepción radical de que la persona sufriente también comportamiento, apariencia y/o etiqueta diagnóstica
es un ser humano, y por ello nacido no menos libre ni somos vistos como diferentes.
igual que los demás. Defiende la ‘opinión’
revolucionaria de que cada uno de nosotros somos Basándonos en la evidencia más obvia, sabemos que
mucho más que una enfermedad, que el sufrimiento es las discriminaciones y el autoestigma asociados a estos
una parte de la vida, no su eje o centro, ni mucho trastornos mentales son el factor más decisivo en el
menos su totalidad. Y avanza sobre la observación de deterioro de la salud mental, y también física, de
que, a pesar de que desde fuera ningún experto haya quienes los padecemos. El factor y no los factores
sido capaz de transformar a un enfermo mental en porque son dos caras de una misma moneda llamada
cuerdo, nada obsta para que desde dentro sea posible. ignorancia. Lo que llamamos, de modo confuso y
Desde dentro no, claro, por intervención ajena, difuso, ‘estigma’ se compone en realidad de dos
invasiva, de los cerebros para ‘matar moscas a elementos menos abstractos que se retroalimentan
cañonazos’, sino tratando de que cada uno en primera mutuamente. Del lado de fuera lo que podríamos llamar
persona, como protagonista de su vida y de su proceso mentismo, a semejanza del racismo o el sexismo.
de recuperación, llegue a hacerse consciente de que Como ellos, simple discriminación a partir de
está capacitado para hacerlo. Y de que es la única estereotipos y prejuicios, fruto del desconocimiento y
persona que puede hacerlo, la única con legitimidad del temor ante lo que creemos conocer. Del miedo
para ello y, sobre todo, la única responsable de como peor subproducto de las diversas formas en que
conseguirlo, ante sí misma ante y ante nadie más, no se expresa la ignorancia, que conduce al rechazo, a la
culpable –jamás- por errores o barreras pasadas, sino pretensión de seguridad frente a algo que, al ser tan
comprometido hacia su futuro en la medida en que amplio como esa misma ignorancia, lo abarca todo y
quiera, pueda y le dejen serlo. Por supuesto, ello no “obliga” a su neutralización mediante control, coerción,
obsta para que los demás, TODOS los demás, seamos encierro, sometimiento, anulación... Cualquier persona
asimismo responsables en lo que a cada uno nos toca a quien le haya tocado vivir arrastrando la marca de
en las vidas de cada persona que sufre, según nuestra algo tan ignorado y sin embargo -o por ello- tan temible,
posición en ellas, derribando barreras, facilitando el junto a la mancha que lo muestra –y esconde- más
salto de obstáculos, allanando el terreno, construyendo como una enfermedad moral que dificultad psicosocial,
puentes, acercando lo que se mantiene alejado o aísla, sabe que las discriminaciones y microagresiones son
apartándonos nosotros si estamos demasiado cotidianas y se extienden a todos los ámbitos vitales en
encima… Sin imponer jamás. que puedas pretender participar de alguna forma de
relación humana. Con distinta intensidad, de modos
Es una lástima que a estas alturas, y supongo que muy diversos dependiendo de muchos factores; pero
aún durará un tiempo, todavía sea necesario tener que casi siempre se presenta como inevitable: escuela,
explicar esto, y es atroz que haya expertos que lo empleo, vecindario, medios de comunicación,
cuestionen; tan lamentable como que se considere estrategias políticas, servicios de salud, familia,...
expertos a eruditos de algo que no Conocen sino a
través de reflejos, casi todos condicionados por ellos Pero más terrible incluso es el hecho de que,
mismos u otros como ellos, iguales o especulares. A su demasiado a menudo, la propia persona que sufre
alrededor o enfrente.
49 Rehabilitación Psicosocial 2013; 10 (2): 48-52

