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(01) Las contribuciones de la psiquiatria Italiana a construcción teórica de la rehabilitación psicosocial. (01) Las contribuciones de la psiquiatria Italiana a construcción teórica de la rehabilitación psicosocial.
Hoy, la Rehabilitación Psicosocial de personas con enfermedad mental grave (RPS) es una compleja disciplina Antecedentes
que convoca a profesionales de muy distinta formación, vertebrada sobre la idea general de prestar ayuda
efectiva en la vida a personas que padecen las consecuencias de una afección mental grave y discapacitante. Antes de emprender nuestro viaje, necesitaremos un poco de contexto, aunque sea de trazo grueso, para
Es un crisol donde se amalgaman valores humanísticos, saberes muy distintos y funciones variadas. En ese comprender la sociedad y la situación que encontró a finales del siglo XVIII Vincenzo Chiarugi, nuestro primer
crisol, las ideas psiquiátricas ocupan un lugar destacado. protagonista.
En ese trabajo nos proponemos hacer una revisión, con propósito más divulgativo que académico, de la histo- Los historiadores han podido documentar que los seres humanos, desde el amanecer de la civilización, ten-
ria de las ideas en Psiquiatría, del camino que condujo a la formulación del campo de la RPS tal y como hoy la demos a cuidar a los de nuestro grupo que no pueden hacerlo por sí mismos (3). También está documentado
conocemos, y de los antecedentes intelectuales de la misma. que problemas asociados a “lo mental” ya eran conocidos hace más de 5000 años (4). Por último, las civiliza-
ciones que lograron cierto grado de organización crean instituciones para el cuidado colectivo de quienes no
Lo haremos adoptando una perspectiva algo arbitraria: hacerlo desde la perspectiva de los aportes de la psi- podían hacerlo por sí mismos, bajo diversas versiones del asylum, palabra griega para denotar refugio o lugar
quiatría italiana. Tal arbitrariedad no lo es completamente. Que Italia ha hecho notables contribuciones a la de protección (5). La forma de prestar los cuidados, ya fuera en redes informales como la familia, o de manera
historia de la psiquiatría ha sido puesto de relieve por la WPA, en un artículo editorial de 2018 (1). Otra razón es organizada como en los primeros asylum, así como la naturaleza del cuidado, ha dependido del saber de cada
que la obra intelectual y política del italiano Franco Basaglia, figura muy destacada de la psiquiatría italiana, se época histórica, y ha variado mucho en el tiempo. Esta es una de las razones por las que en este artículo se
presta mucho a ser analizada como antecedente próximo de lo que hoy conocemos como Rehabilitación Psi- presta atención, siquiera superficialmente, a la ideas filosóficas y políticas, a las condiciones socioeconómicas
cosocial. Al hablar de psiquiatría italiana, tengamos en cuenta que Italia como tal no estabilizó su delimitación de cada época, factores todos ellos que influyen en la forma de atención a los vulnerables y necesitados, den-
política actual hasta 1948, por “psiquiatría italiana” nos referiremos más bien a la de la Italia cultural, tremen- tro de los cuales están, y han estado siempre, las personas con enfermedad mental grave.
damente influyente sobre las ideas que han configurado la cultura europea y occidental, heredera de la gran
tradición grecolatina. En el siglo XI, comienza en Europa un proceso social nuevo en occidente: el nacimiento y posterior florecimien-
to de las ciudades. Factores como la reducción de las invasiones, el desarrollo económico gracias al comer-
A través de este ejercicio, esperamos aportar al lector una perspectiva lógica de la aparición y evolución de cio, el desarrollo de industrias como la artesanía, hicieron que las sociedades empezasen a transitar de una
las ideas que han conformado la Psiquiatría actual, y luego la RPS, procurando transmitir su diversidad y com- organización eminentemente rural a otra de característica urbana, organizada alrededor de plazas centrales y
plejidad. Trataremos de mostrar el formidable reto intelectual que ha representado crear teorías que permitan mercados, acompañados de la construcción de monumentos, catedrales, etc., posible gracias a la existencia
comprender y tratar el sufrimiento psíquico, honrar a quienes contribuyeron a construir las herramientas que de excedentes económicos. El nivel de vida medio mejoró con la progresiva disponibilidad de mercancías.
hoy disponemos y quizás entrever líneas por donde será necesario seguir avanzando. Aparecieron los oficios. Este lento pero progresivo cambio social, estratificó la sociedad, aumentó la visibilidad
de las diferencias sociales, e hizo que la pobreza emergiera como fenómeno identificable y socialmente visible.
Convengamos que prácticamente todo lo que sabemos hoy lo hemos heredado de sabios del pasado. Un anti-
guo aforismo, repetido muchas veces (Prisciano en el siglo V, Bernardo de Chartres en el XII, Isaac Newton en Pobres eran los que carecían de lo necesario para subsistir por sí mismos. Era una clase muy heterogénea (6).
el XVII, entre otros), me parece tiene hoy enorme pertinencia: Reunía a ciegos, sordos, enfermos neurológicos, discapacitados intelectuales, alcohólicos, viudas, huérfanos,
ancianos desvalidos. También incluía a los pillos y los holgazanes. Y desde luego incluía a los afectados por
«Somos enanos encaramados a hombros de gigantes. De esta manera, vemos más y más lejos que ellos, enfermedades mentales.
no porque nuestra vista sea más aguda sino porque ellos nos sostienen en el aire y nos elevan con toda su
altura gigantesca». (2) Se ha documentado que, al menos hasta el siglo XIII, antes de la aparición de las sociedades preindustriales,
la tendencia a la integración de los pobres superaba a la de exclusión (6). A menudo existía una red informal de
Con el fin de ofrecer un texto sencillo de leer y evitar reiteración de circunloquios que terminarían siendo mo- apoyo básico, familia o vecinos, que se ocupaba de los necesitados. La motivación explícita dominante para
lestos de leer y tediosos de escribir, vamos a usar respetuosamente en este trabajo sintagmas de tradición el cuidado era la caridad cristiana. Pero si la red básica fallaba, por ser poco caritativa, o porque el cuidado del
clásica, como “locura”, “alienación”, o “enfermedad mental”, según convenga al contexto. El autor ruega que no deudo en cuestión fuera difícil por lo abigarrado de su conducta, etc., el destino de esas personas desafiliadas,
se extraigan conclusiones del uso de tales expresiones. era “vagar sin rumbo”, en busca azarosa de albergue caritativo en núcleos habitados o monasterios. Como
señala Álvarez Uría (7), ese tipo de población tan heterogénea se podía encontrar todavía en los manicomios
del siglo XIX. Estos desventurados, como describe Foucault en su famosa “Historia de la locura en la época
clásica” (8), estaban expuestos a sufrir de los fenómenos excluyentes que siempre han existido en los grupos
humanos, incluyendo la posibilidad de ser expulsados de los núcleos urbanos si creaban problemas. Foucault
ilustró esa exclusión mediante las potentes metáforas de la “nave de los locos” (“stultifera navis”) o de “el gran
encierro”. Pero historiadores contemporáneos, como Mariana Labarca (9), han encontrado que con frecuencia
la empatía y el sentido común de familiares y autoridades encontraban la forma de dar algún remedio a la ma-
yoría de los desventurados, y los fenómenos de exclusión que Foucault describe, no eran la norma.
El progresivo crecimiento de las ciudades hizo que éstas fueran lugar creciente de refugio de muchos de esos
desafiliados, que encontraban para su subsistencia un entorno más favorable que el del medio rural. El resulta-
do fue que la pobreza concentrada en las ciudades fue progresivamente más y más visible con el tiempo, hasta
convertirse en un asunto de orden público.
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