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(03) Atención a domicilio en situación de crisis. Experiencia de 6 años. Equipo de hospitalización domiciliaria de psiquiatría en Girona (03) Atención a domicilio en situación de crisis. Experiencia de 6 años. Equipo de hospitalización domiciliaria de psiquiatría en Girona
pocos los casos que cumplían tales condiciones. Nos dimos cuenta que las personas que cumplen tales premi- Resultados
sas no suelen requerir de una intervención domiciliaria porque tiene suficientes recursos (ya sean personales
o de carácter social) como para afrontar una crisis con el apoyo que se facilita a nivel ambulatorio. A lo largo de estos seis años se han atendido 597 casos correspondientes a 405 personas. Analizando la
muestra se observa que 288 han realizado sólo un ingreso, mientras que 117 han realizado dos o más ingresos,
Ante este paradigma se optó por incluir a todos los casos que se propusieran siempre y cuando cumplieran como se muestra en la siguiente gráfica [figura 1].
la premisa de aceptar voluntariamente la intervención, que no existiera un riesgo autolítico elevado y que el
consumo de tóxicos no fuera la principal causa de su malestar. En el siguiente gráfico [figura 2] se puede observar el número de ingresos en cada uno de los 6 años reco-
pilados. Se puede observar un aumento en las derivaciones claramente mayor en 2020, provocado por la
La intervención a domicilio no quedó únicamente circunscrita a situaciones de crisis o descompensación sino situación de pandemia que condicionó mayores restricciones al ingreso hospitalario convencional y derivando
también en casos que se requiera introducir tratamientos con supervisión intensiva (como en casos de in- en una mayor cantidad de intervenciones de carácter domiciliario. El aumento de los ingresos en 2022 y 2023
troducción de Clozapina), cambios de tratamientos farmacológicos complejos (situaciones de polimedicación se puede explicar por el mayor conocimiento por parte de los profesionales del dispositivo y por incluir en las
donde se valore una retirada o simplificación del tratamiento), casos en los que varios tratamientos ambu- coordinaciones a las unidades de hospitalización de agudos (UHA) y subagudos (HSA), así como el servicio de
latorios no hayan sido efectivos y se busque averiguar si existe en el ámbito de la persona atendida alguna urgencias psiquiátricas (UP).
circunstancia que condicione la mejoría.
Los primeros años la mayor parte de las derivaciones provienen del CSMA-Gi, lo cual subraya el papel de los
La frecuencia de visitas de las personas atendidas es variable, según valoración clínica realizada por el equipo, servicios ambulatorios en la detección y manejo de los trastornos psiquiátricos graves que requieren hospitali-
siendo en la mayoría de los casos de 2 veces por semana. Sin embargo; existen situaciones de gravedad que zación domiciliaria. Sin embargo, desde el 2020 (coincidiendo con la COVID-19) existe un gran aumento en las
requieren de visitas diarias como descompensaciones psicóticas agudas o estados de manía que requieren de derivaciones desde el ámbito hospitalario (UP, UHA y HSA). La UHA es la unidad hospitalaria que deriva con
mayor soporte y contención. En situaciones menos graves, o personas cerca del final del proceso, la frecuencia mayor frecuencia a atención domiciliaria, seguida del servicio de subagudos y urgencias [Tabla 1].
de la atención pasa a ser semanal.
El análisis descriptivo [Tabla 2] muestra que los pacientes tienen una media de edad de 46 años aproximada-
La duración de la atención domiciliaria suele ser de aproximadamente un mes. Este periodo es de carácter mente (45.91), sin embargo, hay una gran variabilidad en la muestra (DE 13,908). A nivel práctico no hay una
orientativo, ya que existen casos que consisten en visitas puntuales de valoración y casos que debido a la clara predominancia de un género sobre otro.
complejidad de la situación la intervención dura meses.
Solo el 28 % de las personas atendidas se encontraban en situación laboral activa, lo que se podría explicar
Durante la intervención se contempla mantener las visitas con los diferentes referentes de salud con la finali- porque las personas con un trastorno de salud mental que requieren de una intervención intensiva, ya sea con-
dad de normalizar el proceso y que se viva como una intervención concomitante y no disruptiva. En algunos vencional o en domicilio, suelen tener mayores dificultades sociolaborales. Sólo en el 23’6% de las ocasiones
casos se realizan visitas conjuntas cuando es importante dar una visión coordinada entre los diferentes refe- la persona atendida vivía sola.
rentes o cuando la persona atendida tiene dificultades con la vinculación ambulatoria y requiere cierto acom-
pañamiento. Respecto a los consumos activos de los pacientes atendidos durante la intervención, un 11’4% consumían can-
nabis, un 8’9% alcohol y un 6% presentaba consumo de benzodiazepinas con carácter de abuso.
La siguiente publicación tiene la intención de dar una visión descriptiva de la atención realizada los últimos 6
años. A partir de los datos acumulados se pretenden describir el perfil de usuario el cual es atendido y poder Los trastornos afectivos (depresión y trastorno bipolar con un 53.3%) son los diagnósticos predominantes entre
dar una visión global de la atención del equipo. Una vez mostrado los datos, se realizan algunas reflexiones en los pacientes, seguidos por los trastornos psicóticos (31.2%) [Figura 3]. Estos resultados son consistentes a lo
el apartado de discusión. largo de los años, y por la gravedad de la patología pueden requerir intervenciones intensivas y beneficiarse
de una atención menos estigmatizante como la domiciliaria.
Material y métodos (Metodología) En la mayoría de los casos el motivo de derivación fue por un estado de descompensación psicopatológico
(65.7%). Las derivaciones realizadas como seguimiento posterior a un ingreso convencional (Alta Hospitalaria)
Se realiza un estudio descriptivo a partir de datos recogidos de los pacientes que han ingresado en la unidad desde las unidades de hospitalización convencional (Unidad de Agudos y Subagudos) han supuesto hasta un
de HD entre enero 2018 y diciembre del 2023 (ambos incluidos). Se han recogido datos sociodemográficos 25.1% de las derivaciones. Esta modalidad se prestaba a personas ingresadas que, sin estar totalmente recupe-
obtenidos consultando la historia clínica del paciente de manera retrospectiva y una vez concluida la interven- radas, se encontraban en un momento donde se podía continuar con el ingreso a nivel domiciliario. De manera
ción. Posteriormente los datos son trasladados a una base de datos en formato Excel y SPSS desde donde se más minoritaria se han realizado intervenciones en domicilio para realizar cambios de tratamiento farmacológi-
realiza la extracción de resultados. co en casos con pautas farmacológicas complejas o para aportar una orientación diagnóstica de la problemáti-
ca que puede presentar el paciente en domicilio en casos de falta de respuesta a varios tratamientos.
En la mayoría de los casos (80.2%) se resolvió el episodio por mejoría clínica o consecución de los objetivos
planteados con el paciente (p.e. cambio de tratamiento farmacológico). Una décima parte de los casos (9.4%)
acabó en ingreso hospitalario convencional. Durante el proceso de ingreso domiciliario algunas personas
perdieron criterios de seguimiento (6.2%) y en otras ocasiones decidieron no seguir voluntariamente (3.7%). Un
caso en estos 6 años acabó con suicidio consumado.
Respecto a las intervenciones que acabaron en un ingreso hospitalario convencional (9.4 %), podemos señalar que en
el análisis de este grupo específico se observa que no hay grandes diferencias demográficas respecto al grupo global
[Tabla 3], siendo los trastornos afectivos el principal diagnóstico (51.8%), seguido de los trastornos psicóticos (39.3%).
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