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López M, et al. Evaluación del Programa residencial para personas con trastorno mental severo en Andalucía (III):
                                                             características sociodemográficas, clínicas y de uso de servicios de los residentes

TABLA 10. Residentes con problemas derivados del consumo de sustancias que crean dependencia

Sustancia           Casa hogar                                  Pisos  Apoyo domiciliario  Total

Alcohol             18                                          26     10 54
Opiáceos                                                        4      26
Cannabis            2                                           13     6 21
Drogas de síntesis                                              3      14
Politóxicos         21                                          13     8 42
Totales             41                                          59     27 127

tancias, especialmente alcohol y cannabis, afecta a una mi-            atención sanitaria general de los residentes y, por otro, un
noría significativa de los residentes (el 18,6%, 127 de un to-         no menos creciente papel, ya más específico, de la enfer-
tal de 683 personas que vivían en dispositivos residenciales           mería comunitaria, en el seguimiento de los mismos. Ten-
de la FAISEM, en la fecha que se realizó).                             dencias que es previsible se incrementen en el futuro.

  Son interesantes también los datos referidos al tipo de in-            En relación con el dispositivo sanitario que se hace car-
tervenciones sanitarias que recibían los residentes en la fe-          go del seguimiento de los residentes, parece haber una evo-
cha del estudio, reducidas en la gran mayoría de los casos             lución contradictoria tras la entrada en el programa. Así,
a fármacos (98%) y, en menor proporción (39%), a algún                 por un lado se incrementa el número de residentes segui-
tipo de intervención psicosocial. Estas últimas eran, en ge-           dos por un equipo comunitario (ESMD), tal y como teó-
neral, poco específicas, según la definición que hacen los             ricamente prescribe el modelo de servicios, pero al mismo
profesionales (orientación y/o apoyo psicológico, en la ma-            tiempo aumenta también el número de residentes seguidos
yoría de los casos), y de escasa intensidad, si se tiene en            por una unidad de rehabilitación, con una pauta clara-
cuenta la baja frecuencia de los seguimientos (poco más de             mente provincial o de área (no reflejada en la tabla 7). Más
una visita mensual como media en los equipos comunita-                 allá de constatar las importantes diferencias territoriales
rios, para algo más del 75% de los residentes, que son los que         que presenta la atención en salud mental, esta tendencia in-
usan dicho servicio). Hay un número importante de usua-                cide en un debate abierto sobre quién debería hacerse car-
rios que son atendidos en programas de día de distintos dis-           go de la atención del grupo de personas con trastorno
positivos específicos para personas con trastorno mental               mental grave y especial complejidad: el equipo comunita-
grave (URA, hospital de día y programas de día de comu-                rio o algún dispositivo más específico. O, incluso, si sería
nidades terapéuticas), con una frecuentación media de ape-             conveniente la creación de equipos especializados en se-
nas un día a la semana y con una escasa aplicación de                  guimiento comunitario intensivo, como sucede en mu-
procedimientos psicosociales más reglados (en el 14% téc-              chos sistemas de atención comunitaria7,11,40. Debate en el
nicas de rehabilitación y en el 8% algún tipo de psicotera-            que no podemos entrar aquí.
pia reglada). Lo que, en conjunto, coincide con otros análisis
sobre la todavía insuficiente atención que recibe este co-               Es llamativa la no generalización del uso de talleres y
lectivo de pacientes7,19, si se compara con otros datos in-            clubes sociales, con importantes variaciones provinciales (al
ternacionales39-42 y con las prescripciones racionales que se          igual que en todo lo relativo a las intervenciones sanitarias),
derivan de las guías de intervención que se basan en algún             lo que parece indicar un margen importante para definir
tipo de evidencia empírica6,11,19,43-46.                               programas comunes de intervención y generalizar expe-
                                                                       riencias de interés, disminuyendo el peso de las “tradicio-
  Con referencia al tratamiento farmacológico, es impor-               nes” locales.
tante recordar que la permanencia en el programa parece
tener un papel importante en la adherencia al mismo, re-                 Finalmente, con respecto a la hospitalización y a falta
sultado no despreciable al ser este un problema importan-              de un análisis más completo del tema en un posterior
te en el tratamiento comunitario de personas con trastorno             artículo, llaman la atención varias cosas. En primer lugar que
mental grave.                                                          una minoría relevante de los residentes siguen teniendo
                                                                       episodios de descompensación que requieren hospitaliza-
  Hay que destacar también, en concordancia con otros da-              ción. El menor número de casos en pisos parece reflejar una
tos internacionales22,47, el uso mayoritario de servicios de           adecuación de la tipología a los perfiles de los usuarios (o
Atención Primaria, si bien en muchas ocasiones parecían li-            viceversa), así como la variabilidad entre provincias y dis-
mitarse, en gran medida, a la mera provisión de fármacos.              positivos concretos nos pone sobre la pista de la probable
No obstante y aunque no tenemos datos cuantitativos, hay               existencia de factores, no sólo personales, sino contextua-
información más reciente sobre dos tendencias interrela-               les (internos y externos al dispositivo y al programa), que
cionadas que matizan bastante esa visión, ambas en senti-              exploraremos posteriormente.
do positivo. Así, por una parte parece haber una progresiva
implicación de los servicios de Atención Primaria en la                  Es interesante constatar que, aunque el número de epi-
                                                                       sodios varía, la duración una vez producido el ingreso tien-

                                                                                            Rehabilitación psicosocial. 2005; 2(1):28-39 37
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