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(05) “Creando nexos”: Estudio piloto de un programa de intervención psicosocial para la generación de vínculos sociales significativos  (05) “Creando nexos”: Estudio piloto de un programa de intervención psicosocial para la generación de vínculos sociales significativos


        En el caso de los más jóvenes, un factor de riesgo generador de soledad es el uso abusivo de las redes socia-          dificultades económicas. La soledad y la circunstancia que a menudo rodea a las personas que la sufren, fre-
        les virtuales en detrimento de las relaciones personales presenciales (Ros, y Gutiérrez, 2022). El consumo de          cuentemente las conduce a sufrir depresión e incluso a tener ideas de suicidio. Los estudios a nivel europeo
        contenidos en Internet, redes sociales y plataformas de emisión en directo o streaming, ha aumentado con-              demuestran también que las regiones con mayores índices de soledad tienen frecuentemente mayores tasas
        siderablemente en los últimos años. Una de las principales razones por las que las personas consumen este              de suicidios (Lee, 2023).
        tipo de contenido es aburrimiento; la otra razón importante es la soledad no deseada. Ambos, la necesidad de
        entretenimiento y de compañía se satisface consumiendo contenido en streaming en comunidades virtuales                 En el caso de España, el estudio de 2011 de Yang y Víctor sobre la incidencia de la SOLEDAD en 25 países
        como las que pueblan la plataforma Twitch (Velasco, y Manjón, 2022). En los jóvenes, la soledad no deseada             europeos, mostró que el 4,4% de los menores de 30 años en nuestro país la sufrían, además del 6,5% de las
        provoca problemas adicionales a los ya citados. Por ejemplo, el sentimiento de soledad en adolescentes favo-           personas de hasta 59 años y el 11,5% de los mayores. En enero de 2022, el número de personas de 65 y más
        rece el bajo rendimiento e incluso el fracaso académico (Jefferson, Barreto, Verity y Qualter, 2023). La alterna-      años en España era de 9.947.700 lo que supone un 21% de toda la población (INE, 2020). De estos, el 11,5% está
        tiva para reducir el riesgo de soledad social en jóvenes es que estos reduzcan el uso de las redes virtuales e         en situación de SOLEDAD, es decir 1.143.985 y aproximadamente 200.000 de ellos sufren un trastorno mental
        incrementen las actividades en la comunidad y las relaciones interpersonales (Goodfellow, 2022).                       grave. Lo que implica que cuando fallezcan sus familiares más cercanos no tendrán a nadie.

        La población de personas mayores como colectivo es el que más número de personas tiene en situación de                 Más recientemente, uno de los acontecimientos mundiales de mayor relevancia sanitaria, la pandemia de
        soledad, sin embargo respecto a proporción intragrupo, es la población psiquiátrica, es decir, las personas con        Covid-19 y principalmente los confinamientos que se decretaron para atajarla, pusieron de manifiesto la gran
        trastornos mentales graves la que sufre un mayor índice de soledad (Pielage, Luteijn y Arrindell, 2005; Yarnoz,        cantidad de personas que sufren el problema de la soledad no deseada. Según el Centro de Investigaciones
        2008). En España hay más de 1.400.000 personas que sufren problemas graves de salud mental. Teniendo en                Sociológicas (CIS) (2021a:6-7), durante la pandemia y confinamiento de 2020 los sentimientos de soledad
        cuenta que el porcentaje de la población psiquiátrica que sufre soledad está actualmente cerca del 34% (Heron          afectaron de alguna manera a porcentajes importantes de la población española: un 35,9% de los españoles
        et al., 2022), la cifra aproximada es de unas 476.000 personas. También la población de personas sin hogar             y españolas se sintieron en soledad en algún grado durante la pandemia, mientras que el 61,1% tuvo miedo en
        sufre una alta incidencia de casos de soledad no deseada, teniendo frecuentemente problemas de adicciones              algún momento a estarlo. Estos datos, en su estratificación muestran una concentración de niveles de soledad
        o trastornos mentales graves que han provocado que sus seres queridos los acaben abandonando (Bachiller,               muy alta en los grupos de edad de entre 18 y 34 años, de alrededor del 50% (CIS, 2021b:12).
        2010).
                                                                                                                               En cuanto al impacto económico en España, según el Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada (Sole-
        Las personas que cursan con deterioro cognitivo moderado o severo o con demencias pueden buscar la sole-               dadES), los costes tangibles de la soledad no deseada se situaron en el año 2021 en torno a 14.141 millones
        dad o el aislamiento, ya que les aporta cierta tranquilidad. Se trataría por un lado de respetando su tendencia,       de euros, representando esta cifra el 1,17 % del PIB de España para ese año. Del mismo modo, la soledad no
        procurar que el aislamiento no se cronifique porque probablemente afecte a agravar su deterioro por un lado            deseada genera una reducción en la calidad de vida equivalente al 2,8 % del total de Años de Vida Ajustados
        y por otro lado se debería garantizar su calidad de vida o grado de bienestar como medida de éxito (Gallego,           por Calidad (AVAC) de la población española mayor de 15 años. (Casal, Rivera y Rodríguez, 2023).
        2025). Del mismo modo, las personas que sufren discapacidad psicosocial a causa de un trastorno mental
        grave, muestran a menudo tendencias voluntarias al aislamiento cuando se agravan los síntomas (Correll et              Existen a día de hoy experiencias de intervención en soledad no deseada desde diferentes paradigmas y
        al., 2020), pero su propio aislamiento voluntario a largo plazo es reforzador de la sintomatología negativa,           abordajes, como el mindfulness (Lindsay, Young, Brown, Smyth, Creswell, 2019), la terapia asistida con anima-
        estableciéndose una bidireccionalidad causal (da Rocha et al., 2017) que lleva una espiral de aislamiento vo-          les (Banks y Banks, 2002), terapias online (Saulsberry, et al., 2013; Lim et al., 2020), terapias artísticas (Pitkala,
        luntario y sintomatología derivada del mismo (Lim et al., 2018), que debe ser interrumpida de forma externa por        Routasalo, Kautiainen, Sintonen y Tilvis, 2011), muchas terapias con enfoques cognitivos (Conoley y Garber
        profesionales o por seres queridos de la persona, para evitar la autodestrucción (Lim et al., 2018), mediante          1985; Ogrodniczuk, Joyce y Piper, 2003;  Salloum y Overstreet, 2012; Mendelson et al., 2013; O’Mahen et al.,
        intervenciones que incrementen el apoyo social y la participación en redes familiares, comunitarias o profesio-        2014; Gawrysiak, Nicholas, Hopko, 2009; Zang, Hunt, Cox, 2013 y 2014).
        nales, pueden romper este círculo, reduciendo la soledad y mejorando tanto los síntomas como el pronóstico
        en trastorno mental grave.                                                                                             Sin embargo, varias revisiones (Cattan, White, Bond y Learmouth, 2005; Fokkema y Van Tilburg, 2007; Masi,
                                                                                                                               Chen, Hawkley y Cacioppo, 2010), indican que sólo unas pocas intervenciones son efectivas. Las que más efi-
        Yang y Víctor, (2011) realizaron en 2011 un estudio sobre soledad en 25 naciones europeas, analizada por tres          cacia han demostrado son las que tienen una base de intervención psicológica (Gardiner y Geldenhuys, 2016).
        rangos de edad: menores de 30 años, el siguiente tramo llega hasta los 59 años y por último de 60 en ade-              Estas abordan prioritariamente la cognición social desadaptativa y en segundo lugar generan oportunidades
        lante. Los resultados de este estudio mostraron que 15 naciones, incluida España, tienen un índice de SND              para conocer a otros, enseñar habilidades sociales o aumentar el apoyo social (Masi et al., 2010). Pero más
        superior al 10% en las personas mayores, sufriendo los índices más altos Polonia (20,1%), Hungría (20,1%), Rusia       eficaces todavía son las intervenciones integradoras, que incluyen ambas partes, habiendo actualmente una
        (24%) y Ucrania (34%). El estudio dividió estas 25 naciones en tres grupos en función de los índices de SND.           carencia de programas integradores multidimensionales (Formoso, 2024).

        Según los resultados de la encuesta publicada por el EUROSTAT en 2017, los hogares unipersonales han                   Respecto a la duración habitual de las intervenciones en soledad no deseada, el promedio de duración de
        aumentado significativamente en Europa. La proporción de hogares con una o dos personas fue 3,6 puntos                 los programas de intervención es de 16,4 semanas (Masi, Chen y Cacioppo, 2011), habiendo programas que
        porcentuales mayor en 2016 que en 2007. Por el contrario, la proporción de hogares con cuatro miembros o               consiguen objetivos terapéuticos en unas pocas semanas, como el de Banks y Banks (2002) o el de Lim y sus
        más disminuyó 1,7 puntos. En 2016, los hogares unipersonales representaban el grupo más grande de la UE. El            colaboradores (2020) que tienen ambos una duración de 6 semanas y otros como el de Fokkema y Knipscheer
        32,5% de los hogares estaba formado por una sola persona, el 31,2% por dos personas y sólo el 14% por cuatro           (2007) que se prolonga hasta los 3 años.
        personas (EUROSTAT, 2017).
                                                                                                                               Otro factor importante es el del tamaño del grupo. Como indica Alcover (1999), no hay un modo sencillo para determinar
        En cuanto a la repercusión económica en Europa de la soledad, el estudio de Burlina y Rodríguez-Pose (2023),           el tamaño ideal de un grupo, ya que depende de múltiples factores como los objetivos del grupo, la relación entre sus
        muestra que las regiones con mayor proporción de personas sociables que interaccionan entre sí impulsa la              miembros o las características individuales. Para el objetivo de generar vínculos que reduzcan la soledad no deseada, los
        actividad económica y el crecimiento, mientras que por el contrario, las regiones con mayor índice de personas         grupos grandes tienen desventajas, como la generación de subgrupos y divisiones con facilidad, algunos miembros queda-
        con baja socialización tienen un menor desarrollo económico. Una situación similar a la descrita por Klinenberg        rán excluidos, además de que el tiempo será insuficiente para examinar y comprender todas las interacciones de cada uno
        (2012) para el caso de Estados Unidos. Ese menor desarrollo de la región también se refleja a nivel individual         de los miembros (Vinogradov, 1996). Los grupos pequeños por otra parte, vienen mostrando un gran potencial desde hace
        de esas mismas personas con bajos índices de interacción social, que a su situación de SND tienen que sumar            décadas (Knobloch y Knoblochva, 1964), siendo una de las mejores opciones en el tratamiento de la soledad no deseada.



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