Page 190 - Revol6
P. 190
Evaluación en Entornos Residenciales Comunitarios
puestas razonables al segundo (estableciendo estánda- a distintos tipos), hay una importante diversidad de pro-
res de calidad en función de que dan lugar a resulta- gramas, con importantes variaciones en términos de
dos útiles) y orientar el desarrollo del primero (identi- estructura, dotación, mecanismos de gestión y dinámicas
ficando actividades e indicadores de funcionamiento de funcionamiento2, 3, 5, 13, 17, 32-35. Tampoco son siempre
relevantes, precisamente por su contribución a obte- coincidentes las visiones de los diversos agentes implica-
ner dichos resultados). dos (profesionales, familiares y usuarios), coexistiendo a
b) Los distintos aspectos que cabe incluir también den- veces perspectivas contrapuestas, oscilantes entre dos
tro de la evaluación de resultados, según intentemos polos: el de la rehabilitación y el, aparentemente superado
medir eficacia, efectividad, eficiencia, equidad, satis- pero todavía presente, de la segregación social1, 2.
facción, etc.
c) Los diferentes diseños metodológicos que ofrece la Sin embargo, a pesar de esa diversidad, hay suficientes
Epidemiología a la hora de evaluar programas y servi- elementos para establecer una síntesis, aunque sea provi-
cios sanitarios y sociales, según se trate de estudios sional, que nos resulte de utilidad. En conjunto, aunque
descriptivos u observacionales, analíticos (cohortes, los rigurosos criterios de los revisores de la Colaboración
«casos y controles») o experimentales (ensayos contro- Cochrane36 siguen reclamando la necesidad de ensayos
lados), en un orden de validez y fiabilidad creciente en aleatorios, la información disponible permite calificar
sus resultados, pero también con condiciones de reali- algunos programas residenciales como «practicas emer-
zación cada vez más complejas, no siempre posibles en gentes basadas en la evidencia»37 y, en general, considerar
los contextos reales de funcionamiento de estos pro- que hay bases razonables para defender su desarrollo.
gramas.
d) La aplicabilidad creciente de metodología denomina- De hecho la justificación de este tipo de programas
da «cualitativa», que puede permitir aproximaciones (como en general la del conjunto de intervenciones de
razonables a aspectos subjetivos y complejos no siem- apoyo social) es doble1, 21. Por una parte, porque que hay
pre fácilmente abordables con metodología cuantita- información empírica razonable sobre su contribución a
tiva, pero que requieren procedimientos igualmente mejorar, en grados diversos, la estabilidad clínica, el fun-
rigurosos si queremos que vayan más allá de la simple cionamiento social, las redes sociales y la satisfacción de las
opinión personal. personas que los utilizan, además de experiencias consis-
tentes con respecto a la utilidad de un alojamiento para el
Y finalmente hay que señalar también el desarrollo de control de la medicación y la rehabilitación de muchas de
instrumentos que permiten medir variables relevantes, esas personas, aunque solo sea mediante el aprendizaje
entre las que se incluyen tanto algunas referidas a las per- «in vivo» de conductas útiles para la vida en la comuni-
sonas (sociodemográficas, clínicas, habilidades personales, dad2, 3, 17. Y, por otra, en la medida en que el alojamiento
funcionamiento social, satisfacción) como al propio pro- es en cualquier caso un elemento clave para asegurar la
grama (ubicación de los dispositivos, modelos de funcio- permanencia activa en la comunidad, satisfaciendo una
namiento, mecanismos de coordinación)25 necesidad vital importante, que afecta a sectores minorita-
rios pero significativos del colectivo de personas con esqui-
Aspectos sobre los que volveremos posteriormente al zofrenia y otros trastornos mentales graves1, 2, 4.
presentar nuestras propuestas sobre estrategia y metodolo-
gía, ya en el caso concreto del programa residencial. Evolución de los programas residenciales
Los programas residenciales para personas Los programas han tenido una evolución básicamente
con trastornos mentales graves similar en la mayoría de los países con sistemas consolida-
dos de atención comunitaria en salud mental, generando
El segundo aspecto a considerar es el de las principales cambios progresivos tanto en los modelos de funciona-
características de los programas residenciales, tal y como miento, como en la tipología de dispositivos y en la de las
han ido configurándose en distintos países con mayores personas que los utilizan 2, 5, 6, 18.
niveles de desarrollo de la atención comunitaria a personas
con este tipo de problemas. Aunque en este campo la regla Así, desde una situación inicial en que el alojamiento
es la diversidad, hay algunos aspectos que parecen ir con- era una prolongación de la atención sanitaria, que buscaba
formando un razonable consenso y que deberán por tanto (bajo el nombre de»estructuras intermedias», casas «a
servirnos de referencia. Dado que en otras ocasiones hemos medio camino», dispositivos de entrenamiento, o simila-
presentado nuestra visión con más detalle2, 13, vamos ahora res) espacios alternativos al Hospital Psiquiátrico o luga-
a resumirla como punto de partida para presentar luego res para intervenciones terapéuticas y rehabilitadoras, se
nuestras propuestas de evaluación. fue pasando progresivamente a la provisión de alojamien-
tos, considerados como «hogares donde vivir»38, con el
Un repaso sistemático de la bibliografía profesional mayor nivel de normalidad y autonomía posible.
sobre alojamiento de personas con trastorno mental grave
confirma el creciente interés por el tema y su considera- Pero también, desde esa nueva perspectiva, se va pasan-
ción como un componente básico de la Atención do desde un modelo de «continuun residencial», que ofre-
Comunitaria2, 3, 5, 13, 17. Pero permite también constatar ce una gradación de dispositivos con distintos niveles de
que, además de la existencia de problemas terminológicos apoyo y programa itinerarios individuales hacia niveles de
no resueltos (nombres distintos para un mismo tipo de mayor autonomía, a otro de «apoyo residencial», que da
alojamiento y uso del mismo nombre para hacer referencia mucho más peso a las preferencias personales, fomenta la
utilización de la vivienda propia y establece mecanismos
de apoyo flexibles y adaptados a la diversidad de necesida-
des de las personas afectadas2, 6, 9, 12, .18, 39-41 Modelos que
Evaluación en Rehabilitación Psicosocial 197

