Page 298 - Revol6
P. 298

José J. Uriarte Uriarte

peño de los profesionales que componen dichos servicios,        su significado. ¿Cuáles son los atributos de calidad de un
y de las habilidades y competencias necesarias que han de       servicio? ¿Cómo se aplica la mejora continua a un proceso
desarrollarse a través de la formación. En este sentido pue-    si no se disponen de indicadores fiables y válidos, y mucho
den considerarse cinco competencias básicas comunes a           menos compartidos por otros servicios similares?
cualquier profesional sanitario (Pruitt, Epping-Jordan,
2005):                                                             En todo caso la propia OMS ha incluido, dentro de su
                                                                colección de Guías sobre Políticas y Servicios de Salud
   • Capacidad para desarrollar un estilo de atención cen-      Mental un módulo específico sobre Mejora de la Calidad
      trada en el paciente.                                     de los Servicios de Salud Mental (Who-OMS, 2007). El
                                                                documento comienza enunciando que:
   • Capacidad de colaboración.
   • Cultura de mejora continua y calidad.                            «Concentrarse sobre la calidad ayuda a asegurar que los
   • Habilidades en tecnologías de la información y                   escasos recursos disponibles se emplean de forma eficiente y
                                                                      eficaz. Sin calidad no habrá confianza en la efectividad
      comunicación.                                                   del sistema»
   • Una perspectiva de Salud Pública.
                                                                   Tal y como se define en dicho documento, una buena
   En el contexto particular de la asistencia a la enferme-     calidad implica que los servicios de salud mental deben:
dad mental grave, el cambio del modelo asistencial desde
los servicios centrados en la atención hospitalaria a largo        • Preservar la dignidad de las personas con trastornos
plazo a la atención comunitaria, supone un auténtico desa-            mentales.
fío con respecto a la cualificación y formación del personal
asistencial, incluyendo el de los propios psiquiatras.             • Proporcionar cuidados, tanto clínicos como no clíni-
Paradójicamente algunos estudios han detectado una alta               cos, aceptados y relevantes, destinados a reducir el
proporción de personal carente de formación específica en             impacto del trastorno y a mejorar la calidad de vida
el campo de la salud mental en los ámbitos asistenciales              de las personas con trastornos mentales.
comunitarios (Senn, 1997). Esto solo puede ser posible en
un contexto en el que el papel central de los recursos             • Usar intervenciones que ayuden a las personas con
humanos en la asistencia a la salud mental es minusvalo-              trastornos mentales a afrontar por sí mismas la disca-
rado y/o en el que las competencias necesarias y relaciona-           pacidad derivada de tales trastornos.
das con los mejores resultados asistenciales no están bien
determinadas y evaluadas.                                          • Hacer un uso más eficiente y efectivo de los escasos
                                                                      recursos de salud mental.
   Además de las necesidades de adaptación y de forma-
ción, otro de los retos a afrontar por parte de las personas       • Asegurar que la calidad de la atención mejora en
que trabajan en contextos de atención a problemas cróni-              todas las áreas, incluyendo la promoción de la salud
cos de salud es el desgaste profesional. Además de las                mental, la prevención, el tratamiento y la rehabilita-
características inherentes al trabajo con personas con tras-          ción en atención primaria, así como en los dispositi-
tornos psiquiátricos graves de curso crónico (necesidad de            vos residenciales comunitarios, ambulatorios y de
enfrentar importante incertidumbre, conductas alteradas,              internamiento.
demandas poco razonables, falta de evolución), la carencia
e inadecuación de los recursos, las dificultades generadas         La evaluación de la calidad de los servicios requiere de
en los propios equipos de trabajo, la falta de claridad en los  la aplicación de estándares que pueden ser evaluados y
objetivos y criterios de trabajo, el escaso reconocimiento      monitorizados a través de procesos de acreditación y certi-
profesional, contribuyen a generar profesionales quema-         ficación, como la norma ISO. De una manera más profun-
dos, sin entusiasmo, y alejan a los nuevos profesionales del    da, la calidad se integra en los propios sistemas de gestión
campo de la cronicidad, fuertemente estigmatizado y             a través de los sistemas de gestión global de la calidad,
menospreciado. La evaluación de los factores psicosociales      como por ejemplo el modelo europeo de excelencia
que contribuyen al desgaste de los profesionales será tam-      (EFQM), sistemas de gestión que integran en sí mismos el
bién un elemento clave a considerar para la mejora en el        potencial para el desarrollo de políticas de gestión enca-
funcionamiento de los servicios y en la calidad de la aten-     minadas a la mejora continua. Dichos modelos de gestión
ción, así como en la satisfacción de los profesionales.         se están imponiendo de forma progresiva, y han sido adop-
                                                                tados por los diversos sistemas de salud, generando un
Evaluación y Calidad                                            cambio profundo en los servicios asistenciales y en la
                                                                manera en como se gestionan.
   En los últimos años, y es previsible que en los próximos,
los modelos de calidad se han impuesto como referente              Al igual que otros ambitos sanitarios, en el contexto de
para la evaluación de los servicios en todos los ámbitos        la atención a la Salud Mental las herramientas de calidad
asistenciales, sanitarios y sociales, públicos y privados. Es   ayudan a orientar sus actuaciones hacia los mejores resul-
difícil saber si esta «explosión» de calidad ha redundado       tados y a la utilización de las prácticas más eficientes y
en una mejora proporcional de la asistencia a las personas      basadas en evidencia. Con respecto a las personas afectadas
afectadas, o es un mero artificio que contenta a gestores y     por problemas de salud mental, esto implica que los servi-
contribuye, aún más, a enmascarar servicios ineficientes y      cios asistenciales deben estar organizados para obtener los
atenciones mejorables. En todo caso, el término calidad no      mejores resultados. Y con respecto al personal asistencial,
tiene una traducción clara, ni es obvio lo que subyace bajo     los gestores de las organizaciones y los políticos que toman
                                                                las decisiones, la calidad se expresa en el mejor uso posible
                                                                de los recursos, o sea, del conocimiento y la tecnología dis-
                                                                ponibles.

                                                                   La realidad es que en muchos países los servicios que
                                                                atienden a las personas con enfermedades mentales afron-

308 Evaluación en Rehabilitación Psicosocial
   293   294   295   296   297   298   299   300   301   302   303