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Sira Orviz García, Teresa Novoa Herrera y Mariola Palacios González
efectividad personal, etc. Estos métodos, tienen el pro- – Diferenciación cognitiva.
blema de la generalización, los aspectos motores (con- – Percepción social.
tacto visual, gestos, posturas) se generalizan mejor que – Comunicación verbal.
aspectos más complejos como pedir un cambio a un – Habilidades sociales.
compañero o iniciar una conversación. – Resolución de problemas interpersonales.
A finales de la década de los setenta, Wallace 11 intro- Según este modelo para lograr una terapia efectiva, se
duce los denominados modelos de habilidades sociales con deben desarrollar los procesos cognitivos, antes de fomen-
Resolución de Problemas 12, según el cual se deben consi- tar formas de conducta interactiva más compleja. Las habi-
derar las capacidades para percibir y discriminar la infor- lidades básicas como la concentración, formación de con-
mación emitida, y evaluar las situaciones sociales (además ceptos, capacidad de abstracción, capacidad perceptiva y
de las capacidades conductuales o motoras de emitir res- memoria deben ser practicadas en primer lugar, para poder
puestas, ya presentes en los modelos anteriores). desarrollar luego, formas más complejas de conducta
social.
En 1980 este mismo autor, Wallace 11 hace una revisión
crítica del término de «Habilidad Social», analiza las dife- Con las diferentes aportaciones por parte de los diferen-
rentes definiciones y concluye que en ellas se alude a cua- tes autores se conforman los aspectos a evaluar, para poste-
tro elementos: riormente ser entrenados. Por tanto, se plantea la necesi-
dad de tener en cuenta los elementos que se han citado, de
– Estados internos: sentimientos, actitudes y percep- forma que se pueda optar por diferentes modelos de inter-
ción del contexto interpersonal. vención en función de los déficits y capacidades que pre-
senta la población con problemas psiquiátricos graves y de
– Topografías de conducta: contacto visual, gestos, curso crónico.
postura...
3. Justificación
– Consecuencias de la interacción social para el entre-
nado: si logra o no sus objetivos, con un alto o bajo En este apartado se señalan una serie de puntos que
coste. ponen de manifiesto el papel de la competencia social en
la enfermedad mental, tanto en lo que se refiere a los défi-
– Consecuencias de la interacción para la otra persona. cits que aparecen en las personas con trastornos psiquiátri-
cos graves y sus consecuencias, como a la eficacia y efecto
Este autor reconceptualiza la habilidad social como el de las estrategias de intervención destinados a paliar los
repertorio conductual que se usa en encuentros sociales y mismos.
que implica capacidad para percibir, seleccionar y emitir
parámetros relevantes, y por tanto, responder adecuada- La relevancia de las habilidades sociales o capacidad de
mente en cada contexto particular. comunicación de las personas con trastornos mentales gra-
ves, radica en el hecho de que el déficit en la esfera social,
El recorrido histórico-conceptual del término de es uno de los más frecuentes e importantes que se produ-
«Habilidad Social» demuestra la dificultad que supone cen en el nivel premórbido, inicio y posterior desarrollo de
elaborar una «definición por extensión» del término, es la enfermedad mental, sobre todo en aquellas del espectro
decir, definir la habilidad social enumerando todos sus esquizofrénico 5. Además la deficiencia de soporte social de
componentes. Además, la habilidad social no es meramen- estas personas, conlleva un incremento del riesgo de rehos-
te la conjunción sumativa de todos sus componentes en pitalización 16.
una persona, sino que, sólo una determinada combinación
individualizada de algunas de esas competencias, es lo que Conviene señalar además, en relación con las consecuen-
consigue que se le considere socialmente hábil y eficaz cias derivadas del déficit, que las personas con estas caracte-
para alcanzar sus objetivos. Y esa particular combinación rísticas, se encuentran en una situación de desventaja a la
es diferente para cada persona en función de diferentes hora de cubrir las necesidades afectivas e instrumentales,
características individuales como: esquema corporal, que requieren de la interacción con terceros. Esto conlleva a
entorno físico, bagaje histórico sociocultural del individuo su vez niveles elevados de aislamiento social. Por otra parte,
y del contexto concreto de interacción. la apatía y el desinterés por el entorno, inherentes a la enfer-
medad, se unen al hecho de no disponer de habilidades de
Liberman, De Risi y Mueser, 3 introducen algunos de comunicación adecuadas. Y como consecuencia viva las
los aspectos anteriores en su definición. Enfatizan la con- interacciones sociales con gran ansiedad.
secución de un fin determinado (objetivos), e incluyen los
aspectos cognitivos y topográficos que son necesarios para Aunque la descripción anterior resulte un tanto desa-
llegar a esa meta. Definen Habilidad Social como la capa- lentadora, los déficits en habilidades sociales pueden ser
cidad del sujeto para conseguir sus objetivos instrumenta- abordados desde los diferentes modelos de entrenamiento,
les e interpersonales. existiendo numerosos estudios que avalan la efectividad de
estas intervenciones. Estas, mejoran la competencia social
Se insiste en la importancia de tener en cuenta también de los individuos y las posibilidades de los pacientes de
las capacidades cognoscitivas y emocionales. Las capacida- crear y mantener relaciones sociales de apoyo después de
des topográficas por sí mismas no desempeñan una guía las recaídas o durante el proceso de rehabilitación psicoso-
adecuada de lo que comprende un desempeño social efec- cial 17. Por las razones expuestas, la evaluación 18 destina-
tivo 13, 14. Esta aportación constituye un avance importan- da a detectar problemas específicos en esta área constituye
te en el tratamiento de los déficits sociales y desplaza los un proceso central en la rehabilitación psicosocial.
enfoques que centran el trabajo únicamente en los compo-
nentes motores. Por último se cita a Roder 15, que intro-
duce el concepto de tratamiento multimodal en su pro-
grama de terapia integrada de la esquizofrenia compuesto
por cinco subprogramas:
164 Evaluación en Rehabilitación Psicosocial

