Page 196 - Revol6
P. 196
Evaluación en Entornos Residenciales Comunitarios
Características de los dispositivos residenciales rrollado por el ya mencionado estudio del TAPS58, 117 y
algunas de cuyas características se resumen en el Cuadro 6.
Otro aspecto importante es el de los dispositivos o
estructuras de atención habitualmente existentes en un Como puede verse en el Cuadro, el instrumento tiene
programa residencial concreto. Su evaluación parte de la dos partes, la primera de ellas orientada a evaluar la loca-
descripción general, prolongándose habitualmente en lización del dispositivo en relación con determinados ser-
algún conjunto de indicadores de estructura y procesos de vicios básicos, intentando medir en que medida se integra
funcionamiento del tipo de los recogidos en el Cuadro 5. en un entorno residencial o se localiza de manera aislada,
Dada la variabilidad ya indicada de las estructuras de los al estilo de las instituciones tradicionales. Y la segunda, a
programas en distintos contextos territoriales es práctica- través de un denominado «Indice de restrictividad»,
mente imposible disponer de instrumentos estandariza- intenta valorar el funcionamiento del dispositivo situán-
dos, por lo que tendrán que elaborarse de manera específi- dolo en una escala que va desde el ambiente característico
ca en cada caso, aunque algunos aspectos puedan ser comu- de un hogar individual o familiar pequeño al de una insti-
nes11. tución cerrada. A nosotros nos ha resultado útil tanto para
caracterizar algunos aspectos funcionales de nuestras
CUADRO 5. Indicadores habituales de estructura y funcionamiento estructuras residenciales11, 13, como para orientar desde
dicha información la formación del personal.
Distribución por tipos de dispositivo o programa (n.º, plazas…)
Otro área de interés aunque no fácil de explorar es la del
Estándares de calidad de estructura (superficie por residente, personal, variable clave en programas sanitarios y sociales,
habitaciones individuales, dobles, etc…) aunque difícil de estudiar de manera sistemática y fiable.
Hay que incluir aquí las descripciones tradicionales de
Estándares de calidad en funcionamiento (atención individual…) «ratios» (personal por persona atendida o viceversa), la
estructura funcional y jerárquica así como los perfiles pro-
Indicadores de funcionamiento y coordinación (entradas y sali- fesionales y curriculares de las personas que trabajan en el
das, rotación, tiempo de estancia…) programa13, .118-120 Pero sería útil poder considerar también
el ya mencionado concepto de «emoción expresada»121-124,
Costes (totales, parciales y por persona atendida) que intenta medir pautas de interacción emocional y que,
al igual que en el caso de la familia, parece tener alguna
Pero además de esta descripción inicial y la monitoriza- relación con el efecto del programa y con la evolución de
ción del desarrollo del programa, hay un instrumento que las personas atendidas2, 3 5, 13, 51-56, 123. Pero su medición es
consideramos especialmente útil para obtener información compleja si se quiere que sea valida y fiable, ya que el ins-
relevante sobre dos aspectos claves del funcionamiento de trumento estándar, la entrevista de Camberwell125 es com-
los dispositivos. Se trata del Indice Ambiental115, 116, desa- plicado y costoso, y aunque hay instrumentos alternativos
más fáciles de aplicar126, 127, no han sido utilizados en este
campo y parecen plantear algunas dudas sobre la precisión
de sus mediciones 128 (Cuadro 7).
CUADRO 6. Indice Ambiental
Evaluación en Rehabilitación Psicosocial 203

