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López M, et al. Evaluación del Programa residencial para personas con trastorno mental severo en Andalucía (II):
características de los dispositivos residenciales
TABLA 3. Personal adscrito a dispositivos residenciales
Número de residentes por monitor residencial Media Casa hogar Vivienda
supervisada
Desviación típica 1,58
0,39 11,75
Rango 1 – 2,2 7,48
3,6 – 36,4
Número de horas de supervisión diaria 0-3 horas 100% 65,6%
12,1% 31,3%
3-6 horas 18,6% 3,1%
51,3%
6-12 horas 18% 10,4%
18,7%
24 horas 67,3%
3,6%
Porcentaje de trabajadores en función Estudios universitarios superiores
Vivienda
del nivel de estudios Estudios universitarios medios supervisada
FP o similar 96,9%
3,1%
Sin estudios 100%
100%
TABLA 4. Datos de ubicación de los dispositivos 62,7%**
67,2%**
Casa hogar
Ubicación Urbana 81,3%
Rural 18,7%
Entorno Instalaciones comerciales 93,8%
Servicios del entorno que se encuentran Bares y cafeterías 100%
a una distancia a la que se puede ir Centros sociales 56,3%*
caminando Cines 56,3%*
*Los porcentajes llegan al 88% en centros sociales y al 94% en cines, si se incluye la utilización del autobús.
**Los porcentajes llegan al 100% si se incluye la utilización del autobús.
Aspectos funcionales de los casos (especialmente en los pisos). Pero, además de
la dificultad de entender el porqué de las diferencias entre
Un aspecto importante es el que recoge el IA, intentan- unos y otros dispositivos (dentro de cada tipo) o algunas
do medir dimensiones de interés, pero no siempre fácil- restricciones concretas en pisos, determinadas “normas”
mente operativizables, del funcionamiento cotidiano de parecen indicar, al menos en una primera lectura, am-
los dispositivos. Así, la tabla 5 recoge la presencia en cada bientes más institucionales que hogareños, relativos al me-
tipo de dispositivos, de determinadas prácticas o normas in- nos a una minoría significativa de los mismos: las horas de
ternas, así como el índice global que las resume y que más baño (2 casas y 3 pisos) o de visitas (5 casas y 1 piso), las
que el nivel de “restrictividad” o restricción, como se de- limitaciones para prepararse alguna comida o bebida (7 y
nomina en la versión original del instrumento7,30,43, pare- 5 casas respectivamente), la posibilidad de estar en dor-
ce medir, de manera más general, la mayor o menor mitorios ajenos (7 casas y 31 pisos, casi la mitad de ambos
proximidad funcional a contextos o ambientes institucio- tipos de dispositivos), la imposibilidad de cerrar la puer-
nales. ta del baño (prácticamente la totalidad de las casas y una
buena parte de los pisos) o la posibilidad de entrar sin pe-
En general la tabla refleja una relativa “normalización” dir permiso en las habitaciones de los residentes. Por últi-
del funcionamiento, con un valor medio de 15 (aunque mo, sólo había reuniones periódicas con los residentes en
con grandes variaciones internas, incluso en cada sub- la mitad de las casas hogar y en un 70% de los pisos, aun-
grupo de dispositivos), y un número reducido de casos en que este es un aspecto de valoración especialmente ambi-
que se registraban normas restrictivas, aunque algunos valente: las reuniones son formalmente “institucionales”,
datos resultan llamativos por las diferencias que marcan pero parecen ser útiles para regular muchos aspectos de la
con respecto a lo que cabe imaginar como “ambiente de vida colectiva.
un hogar”.
bExcepción que se explica, al menos parcialmente, por su ubicación pe-
Así, las puertas estaban abiertas en el conjunto de los dis- culiar, en un espacio rural, relativamente alejada de un núcleo urbano y
positivos, excepto en una casa hogar, que tenía también res- con un cierto riesgo derivado de una carretera cercana.
tricciones para salir durante el díab, y no había demasiadas
limitaciones en aspectos básicos de la vida, en la mayoría Rehabilitación psicosocial. 2005; 2(1):16-27 21

