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Ananías Pastor Martínez, M.ª Luz Pradana Carrión, Olga Carrasco Ramírez y Liana Veihl Blanco
describirán de la forma más objetiva posible los déficits acredite que unos instrumentos sean significativamente
conductuales y comportamientos desajustados del pacien- mejores que otros como herramientas de evaluación, y
te, los recursos y capacidades conservadas que mantiene, tampoco parece que los profesionales se pongan de acuer-
los apoyos sociales, afectivos o económicos con los que do en utilizar una batería única. La realidad hace sospechar
cuenta, así como el medio en el que se desenvuelve y la que a pesar de que cada centro atiende a una población de
relación entre éste y el paciente. Parafraseando a Liberman pacientes de características similares donde se plantean
(1998) 1, la evaluación en rehabilitación se plantea como objetivos parecidos, cada uno sigue criterios diferentes
una estrategia necesaria para la identificación de los exce- para elegir las herramientas de evaluación.
sos, déficits y logros conductuales que facilitan o perjudi-
can el desarrollo de las funciones sociales y laborales, Wallace (1985) 2, hace una revisión de los instrumentos
teniendo en cuenta el propio medio en el que se mueve el de evaluación del funcionamiento y sintomatología clínica
individuo y las interacciones entre ambos. que más fueron utilizados en los trabajos de investigación
realizados con pacientes psiquiátricos en las décadas de los
Una evaluación global y multifactorial permitirá for- años setenta y ochenta, y que fueron claves en el desarrollo
mular hipótesis y confeccionar un plan individualizado de e implantación del tratamiento de rehabilitación. El autor
intervención guiado por objetivos. Durante la ejecución presenta con suficiente detalle el contenido, formato y
del plan de rehabilitación, la evaluación será también una características psicométricas de los instrumentos así como
actividad esencial para monitorizar los progresos, introdu- las ventajas y desventajas para su utilización.. Ante la falta
cir medidas de mejora y valorar los resultados finales de de consenso entre los profesionales en la consideración de
rehabilitación que orienten sobre el momento del alta del resistencia al tratamiento de pacientes con diagnóstico de
paciente Esquizofrenia, Brenner y col. (1990) 3, en un intento de
consensuar el concepto de refractariedad, proponen una
El profesional obtiene la información a través de varias serie de instrumentos que pueden ayudar al clínico a esta-
fuentes: los datos facilitados por otros profesionales a tra- blecer el grado de resistencia al tratamiento y el nivel de
vés de informes o protocolos de derivación; la información intervención que precisa cada paciente. Boves J. y col.
proporcionada directamente por los pacientes a través de (2004) 4, recogen un número importante de instrumentos,
las entrevistas y otros instrumentos de evaluación; la faci- fundamentalmente escalas, que se utilizan en la práctica
litada por los familiares y amigos; o la obtenida a través de clínica y en la investigación de los trastornos mentales.
la observación al propio paciente en el centro asistencial o
en el medio donde reside. Muñoz y col (2002)5 hacen una recopilación sobre
diversos instrumentos que se utilizan para la evaluación de
Una evaluación multidimensional exige del clínico la los principales trastornos de salud mental. Muñoz y col
combinación de varios métodos de evaluación: la entrevis- (1999) 6 hacen referencia a aquéllos que consideran más
ta conductual, la observación conductual y el empleo de indicados para la evaluación de resultados en los servicios
instrumentos de evaluación (escalas, cuestionarios, inven- de rehabilitación.
tarios, registros de autoevaluación, etc). A través de la
entrevista estructurada el terapeuta puede explorar los Los instrumentos pueden agruparse atendiendo a una
aspectos del comportamiento del paciente que le resulten serie de variables. Si se tiene en cuenta el tipo de informa-
más relevantes, como el funcionamiento premórbido, la ción que recogen, nos encontramos con instrumentos que
historia clínica, el funcionamiento psicosocial, los soportes evalúan el funcionamiento psicosocial, la sintomatología
con los que cuenta; y hacer una descripción del entorno clínica, la calidad de vida, la satisfacción subjetiva, el
social y afectivo en el que vive. La entrevista, tanto del soporte social o la satisfacción de los servicios. Si se atien-
paciente como de la familia, permite relacionar los datos de a la procedencia de la información, unos recogen infor-
personales del individuo con el medio en el que éste se mación aportada por el equipo, otros por la familia y per-
desenvuelve y hacer un análisis de las contingencias posi- sonas próximas, los hay que nos ayudan a recoger datos
bles. Se convierte, sin duda alguna, en un método impres- obtenidos mediante la observación directa, y los que son
cindible para la evaluación funcional. La observación con- autoaplicados. La mayoría de las escalas son rellenadas por
ductual, además de aportarnos descripciones detalladas del el equipo a partir de información relevante recogida desde
repertorio conductual del paciente, sirve para verificar en el conjunto de las fuentes de información. Si el criterio es
entornos naturales o a través de ensayos conductuales los la especificidad de la información obtenida, unos aportan
datos que hemos recabado mediante otros métodos de eva- apreciaciones globales sobre el funcionamiento y la con-
luación. La recogida de información se complementa a tra- ducta general del paciente; otros, en un nivel más molecu-
vés de la utilización de instrumentos de evaluación, que lar, recogen datos de áreas específicas del funcionamiento
tienen la particularidad de poder adaptarse a las caracte- y soportes a su alcance.
rísticas específicas de los pacientes y al momento de la eva-
luación. Ayudan al clínico a ordenar la información de Esta diversidad permite al evaluador seleccionar aqué-
forma estructurada y a cuantificar esa información permi- llos que son más indicados para sus propósitos. Unos pue-
tiéndole hacer comparaciones sobre medidas de resultados. den ser más apropiados para la obtención de medida de
Servirán para graduar el nivel de deterioro de las áreas de resultados y otros lo serán para utilizarlos en la práctica
funcionamiento afectadas e ir valorando el alcance de la clínica diaria, es decir, para el diseño del plan individuali-
intervención. zado de rehabilitación, aplicación y el seguimiento del
mismo.
Existe un consenso amplio en admitir que el plan indi-
vidualizado de rehabilitación se constituye como la herra- La optimización de los recursos empleados en la evalua-
mienta esencial e indispensable para abordar cualquier ción exige que los profesionales seleccionen aquellos méto-
proceso de rehabilitación que se quiera poner en marcha. dos y herramientas que se adapten mejor a las necesidades
Sin embargo, no parece existir evidencia científica que posteriores del proceso de rehabilitación. Esos instrumen-
tos, además de servir para obtener el máximo de informa-
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