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Juan Fernández Blanco
«Cambiarse de ropa interior al menos cuando se ducha y de Temporalizar ha de ser entendido aquí como priorizar
ropa exterior al menos dos veces por semana sin que tengan que los objetivos con los que se va a trabajar; proponer un
decírselo» rango de anterioridad o preferencia de un objetivo respec-
to de otro; establecer indicaciones para jerarquizarlos tem-
1.3. Características de los objetivos poralmente.
Cualquier objetivo que se formule, independientemen- Como siempre, en las conclusiones de la evaluación se
te de que sea general o específico, para considerar que está hallan juicios y discernimientos sobrados para acometer la
bien formulado habrá de sujetarse a las siguientes caracte- tarea. Empero, no viene mal presentar cuatro criterios que,
rísticas: cruzándolos, amparen al profesional en el menester de
priorizar ordenadamente los objetivos.
• No serán definitivos: los objetivos podrán ser enmen-
dados o desestimados, en función de la evolución psi- a) Criterio de la urgencia del cambio. Hay objetivos
cosocial de la persona sometida a un proceso rehabi- cuya ejecución apremia. La necesidad de conseguir
litador. con prontitud el objetivo nace del impacto que pre-
visiblemente tendrá en la vida de la persona (refuer-
• Serán realistas: sólo expresarán a modo de reto aque- za o estimula la normalización y extingue o impide
llo que se prevé o hipotetiza que el usuario está o la disruptividad).
estará en condiciones de hacer o realizar (el logro
lograble). Deben de estar ajustados a la práctica fac- b) Criterio de la motivación. Se ha de contar con el
tual o potencial del usuario y a las condiciones reales mayor o menor interés del usuario en conseguir uno
en las que esa práctica se materializa o se puede mate- u otro objetivo. La disposición ante cada una de las
rializar. metas formuladas en el PIR seguro que no será la
misma. No se puede ignorar el grado de determina-
• Estarán correctamente redactados para que no se con- ción que tenga para colaborar activamente con las
fundan con las intervenciones. Este punto es impor- estrategias de intervención que el profesional diseñe.
tante. No hay que perder de vista que una cosa es lo
que tiene que lograr hacer el usuario (el objetivo), y c) Criterio de la facilidad. Conviene intentar primero
otra cosa bien distinta los procedimientos (estrate- los objetivos presuntamente muy viables. Elegir el
gias de intervención) que van a poner en marcha los propósito más sencillo o menos dificultoso de alcan-
profesionales para conseguir que lo logre (camino zar, reporta beneficios. Por ejemplo, discrimina en el
que va del logro lograble, al logro logrado). A este usuario, a raíz de lo conseguido, la percepción de ser
cometido ayudará el redactar los objetivos utilizando: capaz, lo que estimula la disposición óptima para
asumir nuevos retos. También reporta la pronta con-
• – verbos que indiquen acción en infinitivo. Ejemplo: secución de refuerzos positivos. No se olvide que
«Administrar correctamente el dinero». proceder de lo más simple a lo más complejo, de lo
fácil a lo difícil, suele ser una regla de oro.
• – al usuario y no al profesional como sujeto del obje-
tivo. d) Criterio de la concurrencia con otros objetivos. No
es extraño observar que los logros obtenidos con la
• Ejemplo correcto: «Conocer la función de los medicamen- consecución de un objetivo favorecen, facilitan y
tos». promueven alcanzar otros objetivos. Esto se pone
nítidamente de manifiesto en el caso de intervencio-
• Ejemplo incorrecto: «Explicar para que sirve el medica- nes en conductas asociadas a otras. Véase el caso en
mento que toma». el que conseguido el objetivo de reducir la ansiedad
social, cuesta menos conseguir el objetivo de iniciar
• El primero es un claro ejemplo de objetivo, ya que se conversación. Incluso, y sin que sea extraordinario,
propone al usuario una meta a lograr (el logro). El puede ocurrir que tras conseguir un objetivo se
segundo un claro ejemplo de intervención, ya que se alcance otro sin poner en marcha una estrategia de
propone lo que ha de hacer el profesional para que el intervención definida para él.
usuario logre la meta propuesta (el modo en que se
hará posible que el logro sea logrado) 3. Formatos de intervención y estrategias de
intervención
• Cada enunciado aludirá a un objetivo, ya sea general
o específico, y no a varios: no es correcta aquella for- Todo PIR ha de seguir una secuencia ordenada y cabal de
mulación en la que el enunciado incluya más de un estadillos. Primero, formular con corrección los objetivos
objetivo. generales y específicos. Segundo, establecer con precisión cri-
terios de prioridad para tratar de conseguir los objetivos espe-
• Serán relevantes para la vida del usuario. Los objeti- cíficos. Tercero, diseñar, con rigor metodológico y funda-
vos formulados definirán logros que de ser logrados, mento epistemológico, los procedimientos para conseguirlos
supondrán un impacto positivo en la adaptación de la y los contextos de intervención útiles a tal fin. Cuarto, eva-
persona a su entorno. luar con la mayor objetividad posible, si se han alcanzado las
metas asociadas a los objetivos de intervención. Acometidos
2. Temporalización los dos primeros estadillos, es el turno del tercero.
Los objetivos programados no se tratarán de alcanzar Los procesos a seguir para conseguir los objetivos, no
según albedrío del profesional. Ha de existir un criterio serán otra cosa que estrategias de intervención capaces de
razonado que ayude a tomar esa decisión. Este apartado
tratará de aportar algunas claves desde las que ofrecer indi-
cadores del momento propicio para abordar cada objetivo
del PIR.
44 Evaluación en Rehabilitación Psicosocial

